El 26 de junio de 2008 publiqué un post inspirado en las reacciones encontradas que estaba generando en el país el surgimiento de las bitácoras de corte político. En esa época todo era nuevo, las redes sociales ni siquiera tenían la importancia que tienen hoy en día, y los blogs cómo la novedad del momento, tomaron ese estandarte de la opinión digital abierta y sin cortapisas.
Fueron varios post donde abordamos el fenómeno, algunos de ellos de buena factura. Traigo esto a cuenta debido a que hace pocas semanas un colega bloguero escribió un post estimulado en un artículo de opinión de un analista donde pide la regulación de la blogosfera, argumentando que esta promueva la intolerancia y el desprestigio de personas que no comulgan con sus intereses e ideologías.
Pude leer ese artículo, y aunque tiene puntos muy validos, mi respuesta sería la misma que expresé en aquella oportunidad, por ello les dejo a continuación el post que escribí hace cuatro años.
Blogs: ¿Especies en peligro de extinción?
Sí, leyó muy bien, es un titular motivado por los últimos acontecimientos relacionados con el tema de los blogs en El Salvador. Creo que todos los que leímos la nota publicada por diario El Mundo sobre el blog de la “ira”, sabíamos que iba a generar un debate interesante e intenso. Este debate nos da pie para analizar en este post los comentarios y repercusiones que se han generado a partir de la denuncia del Ministro de Agricultura (El titular de esa época trató de meter preso a un funcionario costarricense por leer en voz alta un blog donde se le señalaban actos de corrupción).
Y es que cada vez son más las voces que se inclinan a certificar que al ministro Salaverría se le fue la mano al denunciar al funcionario tico que leyó un blog en voz alta. Una de estas voces es la del Sr. Hermann W. Bruch, quien en una carta dirigida a José Roberto Dutriz, nuestro representante ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) le recomendó “que este era un caso que debiera ser llevado a la SIP por las implicaciones que conlleva en contra de la libertad de expresión”. En la misma carta Bruch se hace las siguientes preguntas: ¿Estaremos ante un inminente surgimiento de un régimen autoritario? ¿Leer documentos escritos por otros es ahora delito en El Salvador, el país de las libertades? ¿En que Ley y Reglamento se encuentra ese delito?
Son preguntas muy válidas que nos remiten a una pregunta más trascendental: ¿Se han convertido los blogs en una amenaza para el poder establecido? La respuesta no puede ser tajante, pero si indicativa respecto a las señales y las acciones que algunos gobiernos han tomado ante el avance y la relevancia que han ido adquiriendo día con día los blogs.
Un buen ejemplo de esto lo tenemos en Cuba, en donde una joven llamada Yoani Sánchez fue imposibilitada por el gobierno cubano para viajar a España a recibir el prestigioso premio Ortega y Gasset 2008 al periodismo digital. ¿Cuál fue su delito para tal atropello? Escribir un blog llamado "Generación Y". En la página web del premio se indica que Yoani se hizo acreedora a este galardón por su perspicacia con la que ha sorteado las limitaciones que existen a la libertad de expresión en Cuba.
Y como si esto no fuera suficiente para Sánchez, también la revista TIME le reconoció su esfuerzo incluyéndola en la lista de las cien personalidades más influyentes de 2008. Ella misma se sorprende de la distinción y de compartir honores con personajes tan importantes como el Dalai Lama, Barack Obama, Steve Jobs, John McCain o Hillary Clinton.
Este es un magnifico ejemplo de cómo los blogs cubanos han logrado romper ese cerco mediático impuesto y dominado por los vetustos periódicos “Gramma” y “Juventud Rebelde”. Ahora los cubanos tienen otras opciones para estar informados y para conocer la realidad desde el punto de vista de ciudadanos como ellos, que viven y sienten las mismas preocupaciones y necesidades.
Regulación o Boicot
En otras latitudes se han escuchado iniciativas para regular blogs y hasta para hacerlos pagar impuestos. No se si esto sea conveniente o cuales sean las verdaderas intenciones para tal fin. Como lo dije en el post anterior, este es un fenómeno muy nuevo que provoca emociones encontradas.
Precisamente esas emociones son las que han originado una serie de chismes y especulaciones alrededor de los blogs salvadoreños. Entre estas tenemos una denuncia que hizo un lector en el blog de don Neto Rivas. Este lector afirma que la empresa para la que labora ha recibido órdenes de una Cartera de Estado para desviar el acceso de ciertos blogs hacia una bandera del partido oficialista. En la misma denuncia el lector nos comenta que el Ingeniero en sistemas informáticos, que es a la vez dueño de la compañía, fue amenazado porque tardó mucho tiempo en aplicar ese bloqueo. Es una denuncia muy delicada, que de ser cierta, sería un flagrante atropello a nuestros derechos constitucionales.
Se habla mucho que la bronca de algunos funcionarios en contra de los blogs, está dirigida especificamente a los que muestran una clara identificación con el mayor partido de oposición, el izquierdista FMLN. Los tildan de agresivos y de dañar la dignidad de las personas que no comparten su pensamiento ideológico. Si existe la intención de boicotearlos o eliminarlos, no lo lograrán, porque cómo bien dice el lector que puso la denuncia en el blog de Don Neto: “pierden su tiempo en declararles la guerra. Mientras más intenten bloquearlos o eliminarlos, más gente será “picada” en su curiosidad para buscarlos o saber de ellos”.
En lo particular no estoy de acuerdo en que se bloqueen ni se eliminen blogs de izquierda, de derecha, de centro o de lo que sea. Tampoco me gusta clasificarlos como buenos o malos, esa es una potestad que le pertenece a usted como lector. Por el mismo motivo tampoco creo en la regulación. Si un blog o medio de comunicación no le gusta…no lo lea, no lo vea o no lo escuche. Esa es la mejor forma de hacernos sentir.
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